CORONA VIRUS COVID-19

En estas circunstancias son bastante comunes las reacciones de temor, ansiedad e irritabilidad que afecta a las personas y también puede dañar la convivencia en la pareja, familia o trabajo. Lo anterior es todavía más evidente cuando se cambian los horarios y se limita el desplazamiento, obligándonos a permanecer en casa, con menos espacio y más tiempo juntos. Esto nos lleva a la necesidad de preguntarnos ¿Cómo yo estoy enfrentando esto?¿Cómo están los niños/as con esta situación? El estrés nos puede perjudicar o llevarnos a desarrollar nuevas formas de aprender para adaptarnos y salir adelante.



SUGERENCIAS PARA PADRES, MADRES Y APODERADOS
COMO ENFRENTAR EL ESTRÉS EN EMERGENCIA SANITARIA
CORONA VIRUS COVID-19


La pandemia de Corona virus se transformó prontamente en una emergencia de salud que afectó de manera importante la vida para la mayoría de las personas. Las medidas para controlar la situación literalmente han cambiado el mundo, junto a todos los aspectos más importantes de la vida diaria para grandes y chicos, nadie sabe muy bien cómo reaccionar a esto tan grande y desconocido. Para los adultos no es fácil enfrentar los cambios y riesgos que esto puede traer en el trabajo, cuidar a la familia y sentir la amenaza de enfermar. Para las niñas, niños y adolescentes cambiar sus rutinas, horarios, no ir a la escuela, alejarse de sus amistades, o no saber si ellos y sus familiares también pueden enfermar, son generalmente causas de estrés.

Algunos indicadores para saber si estamos muy afectados: 

  • Problemas del sueño: dificultad para quedarse dormido/a, despertar durante la noche, pesadillas frecuentes.
  • Mayor o menor deseo de comer. 
  • Sensación de falta de energía persistente.

  • Sentimientos de inseguridad, incapacidad, insensibilidad, miedo o irritabilidad.
  • Problemas para concentrarse, para comenzar y terminar actividades.
  • Temor excesivo por la propia salud y de su familia.
  • Dolores o problemas físicos no relacionados a otras enfermedades, como por ejemplo, musculares, estómago, infecciones en la piel, caída del pelo, etc.
  • Agravamiento de las enfermedades crónicas que pueda tener (hipertensión, diabetes, asma, etc.)
  • Inicio o aumento en el consumo de alcohol, tabaco u otras drogas.

     En caso que experimente alguno de estos indicadores de manera constante y que le impida llevar una vida normal, debe recurrir a ayuda profesional. De igual forma, debe seguir los tratamientos de sus problemas físicos o de salud mental que le hayan dado médicos y especialistas. Es importante buscar ayuda cuando sea oportuno y necesario.
Si su alteración es leve puede manejarlas haciendo o aprendiendo las siguientes estrategias en casa:
 

  • Manténgase informado, vea noticias y escuche radio de fuentes oficiales, evite difundir rumores o noticias no confirmadas. No se exponga a muchas horas de noticias y medios, ponga límites al bombardeo de información.
  • Aliméntese y haga ejercicio saludable diariamente.

  • Mantenga comunicación con otras personas, sobre distintos temas, no sólo de la pandemia. Hable de lo que siente y pregunte a otros cómo están. Busque y reciba apoyo.

  • Haga ejercicios de meditación y respiración, tomar conciencia del ritmo de respiración y hacerlo cada vez más lento, junto con aquietar los pensamientos son de los medios más efectivos para calmarse y disminuir la ansiedad.

  • Duerma la cantidad y calidad de horas que corresponde, no contar con el descanso adecuado hará todo más difícil de lograr.

  • Realice alguna actividad individual, manual u otra que sea posible en casa, que le agrade. Intente encontrar algún momento para hacer algo solo/a, aquello que le hace sentir "que se pasa el tiempo volando".

  • Lea, vea o escuche algo relajante, una buena lectura, música o película distrae, educa y entretiene.

  • Evite el alcohol y otras drogas.

  • Limpie y ordene su vivienda o jardín, ayuda a calmarse y a tener un espacio más agradable para Ud. y los suyos.

  • Ayude a otros a bajar el estrés compartiendo información confiable sobre la pandemia, eso lo hará sentir a Ud. que da apoyo y establecerá un vínculo con los demás.


SUGERENCIAS PARA LOS PADRES, MADRES Y ADULTOS RESPONSABLES.


     En estos casos es muy importante la manera en que el adulto lleva la situación, usted debe ser un buen ejemplo para los niños. Si trabaja conscientemente para manejar el estrés Ud., se sentirá mejor, y solo así podrá ser un real apoyo como mamá, papá o adulto responsable. Gran parte de cómo reaccionarán los niños y jóvenes ante esta situación, dependerá de lo que ellos vean en nosotros. Vea si el niño, niña o joven presenta alguna de las siguientes conductas recurrentes:

  • Enojo fácil, irritabilidad u oposición a solicitudes.
  • Pérdida o aumento del apetito.
  • Inicia o aumenta consumo de alcohol y otras drogas.
  • Volver atrás, como si fuese bebe, como por ejemplo perder el control de orina o excremento, no comer o dormir solo, etc.
  • Dolores físicos sin enfermedades relacionadas.
  • Llanto fácil, tristeza o miedo excesivo.
  • Pérdida o disminución del interés que actividades que antes eran agradables.
  • Pérdida o aumento del sueño.
  •  Problemas para concentrase, para iniciar o terminar actividades.
  •  Aumento de impulsividad.
  • Pérdida o aumento de energía.

COMO APOYAR A LOS NIÑOS


  •  Busque un tiempo para hablar con ellos, para saber qué están pensando y sintiendo, para conocer sus miedos, frustraciones y necesidades. Estos espacios son muy importantes, y si tiene varios niños dedique tiempos diferentes a cada uno/a.
  • Permita que los niños y jóvenes puedan mostrar sus emociones, oriente cómo expresar el enojo y la tristeza.

  • Niños, niñas y jóvenes con necesidades especiales (físicas, intelectuales y emocionales) necesitarán cuidado y dedicación mayor, con más explicaciones, seguridad, contención, cariño y contacto físico.

  • Transmita seguridad, de información confiable de cómo prevenir el contagio y cómo proceder en caso de sentirse enfermo. Si no sabe busque información o recurra a alguien que se la pueda dar.

  • Explique que estos cambios de rutina son transitorios, que en un tiempo más retornará a la escuela y a sus actividades habituales.

  • Estructure horarios y actividades diarias para desarrollar, la repetición, constancia y orden diario les da seguridad a los niños. Para este punto específico siga las recomendaciones entregadas por la Terapeuta Ocupacional de la Escuela.

  • Mantenga informado a los niños, pueden ver noticias de radio y tv, pero no los exponga mucho a ellas o a comentarios adultos angustiantes, ponga límites al bombardeo de información.

  • Comparta en familia, deje tiempo para jugar con ellos, con juegos de mesa, a las escondidas, naipes, dibujos, etc, además de calmarlos y entretenerse, creará un lazo más estable y profundo, y de seguro serán de los más gratos recuerdos que guardarán para cuando sean adultos.

Psicóloga María Magdalena Villalón G.